Casi hace un año ya... las navidades pasadas, nada hacía presagiar la gran caída, era directiva de una multinacional, podía gastar dinero en regalos caros, así que nada mejor que un bonito jersey verde de CH para él, era el regalo perfecto. (Casi 300 €).
Esa noche, después de haber cenado en el café dei poeti, maravilloso sitio desaparecido de Madrid, nos fuimos a tomar una copa por Huertas... caminaba sobre mis zapatos nuevos de tacón de aguja, sus favoritos.
Me abrazó en aquel bar por última vez, en la barra... mi cara se apoyó sobre su pecho mientras me estrechaba fuertemente. La sensación de mi mejilla sobre aquel jersey de cashmere, el calor templado de su pecho, la maravillosa candidez de ese abrazo me devolvió las noches de diciembre de cuando era niña y sin duda ese arrullo me acompañará siempre.
Como dijo mi adorada Duquesa... no hay nada mejor en el mundo que apoyar tu cabeza sobre el pecho de un hombre.
Nada indicaba que en realidad él no me quería, nunca me quiso... y así lo dijo, nunca exentas sus palabras de una crueldad innecesaria que yo estaba segura de no merecer...
Disparaba frases llenas de veneno que era imposible haber generado en tan pocos meses, y decidí dejar de ser el blanco de sus mal digeridas estopas familiares, profesionales, amorosas... decidí dejar de ser el colchón de sus frustraciones, porque mi querida sonrisa con patas...
¡No eres tan guapo para ser tan tonto!
Fullanna


4 comentarios:
ana, vaya texto más precioso.
Acbo de concoer tu blog por un comentario en el mío, peor me apunto a seguirte ya.
Y si el relato se corresponde con la realidad. No hay nada mejor que poner tierra por el medio cuando das con un hombre inseguro y narcisista. No cabe duda de que se hacen querer y tienen un encanto especial, pero son maestros en destrozar vidas y corazones.
Así que no te preocupes que ya encontrarás otro más digno de llevar un jersey de cachemir regalado por ti. A ese le venái grande.
Un abrazo
Mil gracias, no te conocía, me ha encantado tu blog, interesante, saludos!! universovarietes.blogspot.com
Bienvenida a esta su casa Curra... en sero, vero que eres ejemplo de elegancia. No siempre escribo sobre mis vivencias, pero esta vez, sí... me ampara como reina de las rencorosas y de la ironía la gran orden del anonimato... me siento feliz pudiendo decir lo que quiera... sé de lo que hablo... y a poquito que se capte la idea... veremos resultados sorprendentes, hay mucho y buen material. Abrazos
Gracias por la visita y por el comentario Alvaro, te seguiré leyendo, me he reído mucho con tu lápiz afilado.
Saludos!
Publicar un comentario