viernes, 29 de noviembre de 2013

Perlas que vuelven

Fué hace más o menos tres meses, cuando estando de visita en casa de mis padres mi madre me llamó a su cuarto, tenía un cajón abierto y una pequeña cajita en la mano, me dijo: ¡ábrela! y allí estaba ella de nuevo, tal y como hacía años yo se la había regalado a mi tía, un ángel en nuestras vidas, la alegría y la sonrisa en persona, la maestra, educadora, la que se preocupaba por todos antes que por ella...
A mí se me cayeron dos lagrimones como dos puños, mi madre me cerró la mano y me dijo: ¡ahora es tuya! y yo le pedí con todas mis fuerzas poder tener la mitad de la entereza en mi vida que ella tuvo en su muerte.
Si fuese de oro, brillantes, esmeraldas y perlas, no sería tan valiosa como lo que representa.
Es mi broche más lujoso ahora y me lo pondré tantas veces como la necesite a ella.
Feliz fin de semana.



                        Anna Full



miércoles, 9 de octubre de 2013

Meter la pata




Cuando se trata de meter la pata, suelo hacerlo sin medias tintas, a lo grande… de una forma que es prácticamente imposible recuperar, siempre lo cuento diciendo que es como tratar de meter la pasta de dientes de nuevo en el tubo cuando la has sacado toda: ¡imposible!



Hice mi propuesta para esa empresa y resultó acertada, detrás de un envite como ese hay muchas horas de trabajo y de discurrir, que no es lo mismo que escurrir, jajajajaja ya sea el trapo o el bulto. ¡Que me voy por las ramas! ¡Al lío! Mi propuesta fue sorpresivamente aceptada, así que tocaba hacer la presentación en ¡París! En esa reunión yo mantuve el tipo de lo más altivo, yo soy una simuladora profesional y aunque hiciese años que no practicaba francés, siempre confío en mí y en los rincones de mi cerebro, que nunca dejan de sorprenderme, llamé a Gerard:

Yo: “Gerard, ¡Necesito un refresco de francés urgentemente para una presentación en París!
Gerard: ¿On a combien de temps?
Yo: ¿Qué?... ah! Dix jours!
Gerar: Mais c´est imposible! Mon dieu! Toi et tes affaires! Toujour comme ça!
Yo: Oh! Gens du nord!

Gerard es muy protestón, pero accedió, a cambio de una cena pantagruélica en la que le cocinase un rape para ocho y se comiese él solito… nada es gratis.
Y volé a París, repasando por el camino 18 listas de vocabulario actual sobre negocios, no era tan difícil, en Francia han adoptado exactamente las mismas fórmulas que en España, osea se habla de joint venture, store check… y todos esos anglicismos y neologismos introducidos en nuestro idioma para el mundo de los negocios… algunas veces he oído hablar a determinadas personas utilizando todos esos términos en la conversación y se me han puesto los ojos como platos… seguidamente yo preguntaba: ¿Yale o Stanford?, ¿qué?, sí que si el master lo hiciste en alguno de los dos sitios?, cuando hago ese tipo de preguntas en general me miran con desconfianza… no sé porqué será… jejejejeje

Cuando colaboro con alguna empresa, suelo hacer un guiño de color en mi ropa que tenga que ver con la misma, así que en esta ocasión yo lucía más o menos como en la foto con una bonita americana roja, blusa beige y pantalón negro, a eso le añades unos zapatos de tacón negros, el bolso grande a juego, unos cuantos complementos sin exagerar y ya te has vestido de parisina ocupada en diferentes affaires.
 

La reunión no fue como se esperaba, yo la había preparado a conciencia, y cuando llegó mi parte lo tenía claro, pero no contaba con que estuviese el director general de la misma, se suponía que estaba de viaje pero se plantó allí, esperaba que no se dirigiese a mí en ningún momento, no tenía que hacerlo, se lo habíamos presentado todo muy masticadito, la adaptación a nuestra legislación, se había informado de los permisos pertinentes que requerían esta división… todo estaba más que previsto… entonces este señor se me queda mirando y me pregunta: “en espagnol c´est la même chose ècouter et entendre?” (en español escuchar, oír y entender es diferente?), Oui Monsieur, c´est pas la mème chose en espagnol (Sí señor, en español también es igual), Donc, nous pourrons appeller la división en Espagne “ENTENDRE”?... ejem Monsieur… (a ver cómo explico yo esto…) y se me vinieron a la mente mis amigos gays, mi primo Fernando, todo el barrio de Chueca, el día del orgullo gay, las carrozas, las serpentinas, las plumas y hasta la alcaldesa de Madrid…
 
 “Non Monsieur, on ne peut pas l´appeller “entender”… ¿pourquoi?... ( ya ya me paso definitivamente al español) porque no señor, porque en español “entender” además de significar lo que significa, también se utiliza para preguntar si alguien es gay con la frase de: “¿tú entiendes?” y si llamamos a la división así, va a haber cachondeo en España por los siglos de los siglos, ¡amén!... noto en todos los presentes un silencio sepulcral… y pienso… en mi francés retomado me he debido explicar fatal, porque nadie comenta nada y todo el mundo mira su carpeta en la mesa… ¡ni de coña! Me había explicado meridianamente bien… ¿dónde estaba el truco?, me enteré al finalizar la reunión delante de un café cuando me dijeron: “Quel courage! Très bizarre! Felicitations!... “

Yo pálida… ¿quién era el más de lo más de todos los gays?... adivina adivinanza…

A pesar de todo y/o tal vez por eso mismo, se quedaron conmigo durante una temporada… ¡ y yo regalé la americana roja para olvidar ese día!

¡Aichs… las cosas que me pasan!

 

 

martes, 1 de octubre de 2013

Compra lotería

Perdón... tengo que pedir perdón en primer lugar. Por varios motivos... porque hace mucho tiempo que no escribo nada, porque hace mucho tiempo que no escribo nada divertido... y porque voy a contar un relato que mucho tiene que ver con la mierda... aunque quien me conozca bien, sabrá que prefiero, mucho antes, hablar de mierda que de dinero... y llevo mucho tiempo hablando de dinero, algo que me produce bastante más repugnacia que una mierda grande grande como el sombrero de un picador.

ANTECEDENTES:
He cambiado de trabajo hace... algo más de... ni me acuerdo, el trabajo me absorve, me ocupa cada uno, o casi cada uno de los rincones de mi mente, cosa que por otra parte, ahora me viene bien...
Este trabajo es un desafío de los grandes, y por poner un ejemplo facilito... es como estar toreando una corrida de Saltillo, vestida de luces en Las Ventas un 15 de Mayo... y de público... todos los esquimales cuerdos de Alaska...

Ya sabía que no iba a ser fácil, y cuando me contaron los entresijos, me dijeron que iba a tener un solo jefe, el director general... entonces, de pronto, surgió de la nada ELLA... ¿una directora de marketing?, ¿una jefa de expansión?... ¿una mosca cojonera?.... no coincidimos nuestra andadura juntas, en teoría deberíamos estar montadas en el mismo barco... pero no!!, no tengo ni idea de cómo ha ocurrido... no nos hemos enfrentado, sólo hemos matizado posturas a través de e-mails y de manera muy fina... en esos mails generales que nos enviamos todos entre todos... (Una mierda), sólo se de ella que es una toca-morales, de esas personas que andan al quite a ver si te pillan en el más mínimo renuncio, una de tilde, una de cal, otra de arena...

Hoy, a media mañana, me he dicho a mí misma... voy al baño y a por un café... y mira!! hemos conincidido en la misma puerta de entrada.

No tengo ni idea (bueno, sí), porqué motivo los baños deben ser chiqueros sin aislar ni por arriba ni por abajo... no llegan a ser como los de cuba, con medida puerta, de tal forma que si estabas haciendo pis podías hablar con la de al lado... pero se parece bastante.

Yo he pensado lo mismo que ella... Dios... no me mandes ningún riesgo añadido, que con lo que llevo, llevo bastante... y yo soy pefecta... si me bajo las bragas, se desprende un leve olor a chanel número cinco...

Ayyyyyyyyyyy ahí te quiero ver... yo he ido al baño a hacer pis... y en ese silencio terrible en el que se cierran las dos puertas de los chiqueros, sin ninguna otra cisterna que enmascare el sonido... ese CHLONCH te ha delatado... en ese momento, yo sentada en el chiquero de al lado, con mejor y mayor control de mis esfínteres... he tratado de dulcificarte el tránsito... he pulsado durante tiempo más que prudencial esa escandalosa cisterna esperando ayudarte... pero tus esfínteres no iban al mismo tiempo que mi voluntad de ayuda... por lo que a pesar de tu forzada tos... el segundo CLONCH... acompañado de un angustiado y reprimido piuffffffffffffffffff... han estado fuera del ritmo de tu impostado carraspeo y de mi desacompasado pulsado de cisterna... y ante ese esfuerzo desacompasado... he tenido que morderme la lengua hasta hacerme sangre para no reirme a carcajadas de tu "das" descontrolado. (a mí los pedos me dan risa)

CONCLUSION:

Las super pijas también cagan... el cerebro y el culo no tienen porqué estar conectados.

Ha huído con la velocidad del rayo después de cagar, ni se ha molestado en sacar la polvera de chanel y el brillo de dior después de haberse lavado dos veces las manos...

PROBLEMA AÑANDIDO:
¿Qué foto le pega a esto....?








martes, 10 de septiembre de 2013

De funeral





Sí, estuve de funeral… murió la madre del guapetón, yo ni la conocía y como recibí un mail de refilón en el que se me indicaba la fecha y la hora del mismo, (lo mandó a toda su lista de correo), contesté educadamente que si no me lo impedía ninguna obligación, le acompañaría en ese duro momento… a lo que no pudo replicar nada. No es que yo sea masoquista, lo que quiero es ser sincera cuando escribo, así que confieso que ardía en deseos de cotillear a muerte (bien traído), a su nueva pareja, no eran ganas de hacerme daño a mí misma, es algo que tengo superado, (o igual no lo tengo tan superado) era curiosidad morbosa a saco, es esa pregunta de: ¿qué tiene ella que no tuviese yo? Y ese deseo irrefrenable de: “¡Por Dios que sea fea, fea, fea… ¡”
Así se va a un funeral
 

Primera cuestión: ¿Qué me pongo?, hacía aún fresquito así que decidí un total black básico y elegante, vestido negro básico Zara,
 
blazer corto cruzado Angel Shlessher que debe tener unos ocho años por lo menos, medias semi tupidas negras y estiletos de Latouche también en negro claro está, imprescindible gafas de sol grandes también negras, en este caso opté por las cuadradas de Loewe, con su detalle de pespunte blanco en las varillas, y bolso negro de Lupo, vamos que yo iba como si fuese al entierro de la mismísima Reina de Inglaterra… no así iban “otras”… y sigo contando; había quedado con mi amiga Rebeca que acababa de llegar de Londres a pasar unos días, ella vive allí desde que se divorció, se marchó con otro y decidió poner agua de por medio.

Rebeca: “¿Quedamos allí? Yo voy desde una comida que tengo con Juan y Sonia”

Yo: “De acuerdo, yo voy directamente desde el despacho, aunque antes tengo que pasar por casa a cambiarme, no puedo pasar un viernes vestida de luto riguroso…”

¿A cambiarme? Y a repasar el maquillaje, perfumarme… vamos,  ¡a ir perfecta!

El guapo me vió desde lejos, yo le vi cuando ya lo tenía encima, porque se me había girado una lentilla y veía más bien poco, estaba en la puerta de la iglesia en un corrillo de gente que yo escrutaba tratando de averiguar quién era “ella” se acercó galantemente a saludarme y a darme un abrazo y las gracias por acudir… y Rebeca sin aparecer…

La gente comenzó a entrar en la iglesia, cuando de el corrillo salió una mujer corriendo en busca del guapetón como si perdiese algo a agarrarle de la mano… era “ella” ya estaba claro, y su gesto decía: ¡ES MIO, MIO, MIO!, a ver lo que te dura, guapa, pensé yo... pero ¿cómo se puede ir al entierro de tu suegra con un abrigo de Desigual? Sí, de acuerdo que tenía fondo negro, pero estaba lleno de parches de colores por todas partes!  ¡Que vas al funeral de tu suegra! No al funeral de los payasos de la tele! He visto a gente más elegantemente vestida en el entierro de la sardina.

 

Me enseñaron que un signo de respeto a la persona fallecida o sus familiares es acudir correctamente vestido, sin estridencias, sin colorines, se acepta el gris, incluso el blanco, pero no se aceptan las lentejuelas, ni las transparencias, a no ser que seas tú la viuda, quieras hacer notar que te has quedado en la gloria y con todo su dinero,  y ¡estés buenísima de la muerte!
Ahora la gente va a los funerales vestida de cualquier manera... tanto señores como señoras, vaqueros, camisetas de tirantes, camisas de manga corta, colorines...
Y Rebeca seguía sin aparecer... me quedé rezagada para quedarme en la iglesia al final así y de paso cotillear a todo el cortejo, a los pocos minutos de empezar el funeral aparece Rebeca, se acerca hasta mi banco por el lateral y me susurra al oído: "Ya estoy aquí!" hija, que se me ha alargado la comida más de la cuenta... ¡Hip! sí, era una hipada en toda regla... Rebeca... ¿Qué has bebido?, nada nena... unos gin tonics que han caído en la sobremesa... ¿cuántos? calculo que unos cuatro... estábamos tan divertidos y relajados... jajajajaja... ¡anda y no seas tan estrecha!
Lo que está dando de sí la muerta ¿no? ¡que Dios la tenga en su Gloria...! pero nena el juego que nos va a dar para cotillear a la nueva, a la ex mujer a los cuatro hijos... eso sin pensar que se presente en cualquier momento alguna que otra amante más además de tí y monte el pollo!
Rebeca... yo no era su amante...
¡Sí que lo eras!, sino, ¿de qué te iba a tener escondida? ¡Uy! está el confesionario con luz encendida y cura dentro... ¿tú crees que este cura me perdonará los pecados? ¿o necesitaré un obispo?
 ¡Joder Rebeca! ¡vienes borracha!
Sólo un poco... anda cariño, si quieres me voy al confesionario que está abierto que seguro que el cura es más comprensivo que tú!, por cierto, estás muy guapa jodía... ¡al guapetón siempre le gustó verte así de elegante!
Ay!, tengo el cielo ganado...
Terminó el funeral, esperamos a ver salir a todo el mundo y salimos por el pasillo lateral, yo rogando que entre tanto pésame pudiésemos zafarnos sin despedida, pero no iba a ser así... a la salida de la iglesia, caballerosamente se acercó y volvió a abrazarme delante de la nueva como si me adorase, dándonos las gracias por haber acudido... osea... ¿se estaba pavoneando?
¡Ya lo sé, soy perversa... !
¡No cariño, no  lo eres!, sólo eres una mujer... curiosa, y por si te sirve de consuelo... ¡tú eres mucho más guapa que ella! ¿Una cenita de amigas y un par de gintonics más?, anda tonta, ¡que es viernes!
Pues... venga!
Y colorín colorado... ¡esta historia ya sí que se ha acabado!

viernes, 30 de agosto de 2013

Maravilloso Burda

 
 
 

Dicen mis hijas que tengo el gusto atrofiado... que no me gustan más que cosas cursis para vestirlas, que la ropa que les gusta a ellas no es la ropa que me gusta a mí, total sólo porque sugerí a la mayor que se comprase un vestidito de Zara con faldita corta de pedrería, le quedaba precioso! a mí me gustó y a ella, claramente no... qué sabrán ellas de lo que es "NO ELEGIR ROPA..."

Terribles recuerdos... aquellos en los que había reunión de féminas en mi casa, conciliábulo entre mi madre y mi tía Angi, con el "Burda" delante... ya te podías echar a temblar, cuando, y utilizando una frase de mi amigo Jorge que me encanta, acariciaban con su dedo acusatorio y reprobador las páginas de papel satinado de la revista, y aquel dedo, como en una terrible ruleta rusa, se detenía de pronto sobre el modelito elegido, y decían al unísono, como en un rito, con una rictus satírico en los labios: ¡¡ESTE!!

Que yo recuerde, esto se repitió hasta los 12 años más o menos, recuerdo como verdadera tortura aquellas idas a la modista, Carmita se llamaba, que además de vivir en el quinto pimiento, y tener unas uñas larguísimas pintadas de color rojo, tenía unos alfileres siempre dispuestos a pinchar... me subían en una especie de altillo, la primera visita consistía en tomar medidas del cuerpo, como en las películas del oeste para confeccionar el ataúd, pero no iba a tener tanta suerte... mi madre en aquella primera visita ya había escogido y comprado la tela, que generalmente picaba como ella sola, y en aquel primer contacto se retocaban los detalles del modelito, porque Carmita era una modista profesional, rodeada de aprendizas y oficialas en sillas bajitas de enea, y nunca usaba los patrones de "Burda", ella cortaba sus propios patrones.

La segunda visita era para prueba... un trozo de tela lleno de pintajos, hilvanes y forro a medio coser, como un engendro de algo que era inevitable... generalmente con una prueba bastaba, menos mal... aquella bruja siempre repetía lo mismo... ¡Estate quieta, no te muevas que te voy a pinchar!, como si aquel aviso me sirviera para algo, siempre me pinchaba la muy arpía, se alimentaba de la sangre de niñas como yo.

Luego venía la discusión de la entrega, la fecha... -"Carmita que lo necesito para Navidad, o para el Corpus, o para la comunión de tal... o para una boda..."-, y Carmita siempre estaba muy ocupada, o tenía mucha gente delante, formaba parte del rito que mi madre y Carmita discutiesen... la suerte estaba echada... ya tenía a la vista un modelito nuevo a gusto de mi madre, por supuesto, que elegía unas faldas demasiado cortas, había que ir enseñando las braguitas, que para eso eran de perlé y se clavaban en el culo dejándote marcados todos los dibujos del canalé.

Aprendí los nombres de las telas y sus utilidades, popelín de seda, de algodón, baptista, vichí, algodón inglés, lana, cheviot... y una larguísima retahíla de nombres, y aprendí a darle a los pedales de una máquina de coser de las antiguas como una verdadera posesa, en el local de Carmita había por lo menos 10 máquinas de coser porque también daba clases de bordado...

Y esos modelitos... con los que te helabas en invierno porque me ponían de manga corta y te cocías en verano porque te plantaba un cuello a la caja... aprendí lo que es la tela al bies, (esto no sé si es con "b" o con "v") el doble ancho, las jaretas, las nesgas, el rizo con goma, el rizo cosido... el cuello perkins, las mangas ranglán... y a no rascarme tanto el cuello porque me picaba la cremallera y la lana maldita de aquellos vestidos.

El colmo de los colmos de estos vestidos elegidos en el burda entre mi madre y mi tía, fue un modelito corto por supuesto, en el que para darle un toque de modernidad y snobismo decidieron ponerme una "corbata" de la misma tela, que iba cosida en el vestido, yo me negué en redondo, pero no sirvió de nada, tuve que salir con la corbatita y aguantar la mofa de las niñas de mi edad, a las que por más que yo les decía: -"es envidia lo que tienes, porque tú no tienes un modelito francés con corbata"-, ¡¡ más se reían las cabronas!!

La tortura de la modista se terminó cuando abrieron una tienda de modas en la que según mi madre había cosas monísimas, y lo último que Carmita me cosió fue el vestido de Comunión... aunque eso, es una puñalada trapera que necesita almenos de otro post.
La foto que adjunto prueba que lo que digo es rigurosamente cierto... ahí está la corbatita de cuadros... en esa foto y calculando por la edad que veo en mi primo, debía tener unos 7 años más o menos al final de la escalera de casa de mis abuelos, donde comenzaba el verdadero reino de los 21 primos.


Fullanna

jueves, 3 de enero de 2013

¿Qué me pongo?

Tengo a un amigo querido que entiende mucho de toros que dice que las mujeres nos vestimos de manera inconsciente con los colores que nos deparará la lidia diaria... que intuímos que hoy por la puerta pueden salir miuras... ¡pues verde esmeralda y negro...!

Me llamó el guapo desalmado... ¡vamos a vernos antes de que termine el año!, desde abril no te veo y tenemos muchas cosas que contarnos... ponernos al día de nuestras vidas, etc...

Claro, claro... ¡ya hago yo hueco como sea!, en cuanto pueda zafarme de la última reunión del día... a las 5 en ese sitio tan molón de la calle Alcalá... (ah¡ sí... ese en el que me decías lo que me brillaban los ojos, la sonrisa tan bonita que tengo y lo divino que llevo siempre el pelo, ¡cabrón!, ese sitio en el que no me hablabas de que planeabas tu vida muy al márgen de la mía, pero mientras tanto planificabas un fin de semana de eskí conmigo)...

Sí, lo reconozco, soy rencorosa mientras me dura... y esta vez me ha durado tiempo.
Sí, lo sé... no hay peor veneno que el rencor dentro del alma... ni peor deseo que el de venganza... pero también soy humana, y muy de "tocar" como Santo Tomás... así que tenía que comprobar por mí misma que ya no me sangraba el corazón al verlo y que las mariposas del estómago se habían convertido en capullos en su honor.

Abrí el armario de par en par... y debí probarme la mitad... ¿vestido negro?, no... demasiado serio... ¿el traje de chaqueta verde?, no, me lo conoce... ¡aichssss qué desesperación!, esto me hace gorda, esto me hace la pierna corta... con esto... no me veo hoy!!



Mi alma debió intuir que saldría por la puerta de chiqueros un Victorino porque elegí un terno azul pavo real, un pantalón pitillo con cremalleras, una blusa beige y una chaqueta de punto cruzada del mismo color del pantalón, lo adorné con un precioso broche de plata y piedras rojas comprado en el mercado de la plata de Santiago de Chile, mis eternas pulseras de hilos y... por supuesto como momento final me calcé mi corona particular... unos botines azul noche... (obsérvese que por dentro son rojos, jejeje)

 
 
Una última miradita al espejo, mi perfume de siempre y... de esos días que te ves "mona"... no podía ser menos, porque me tomé todo el tiempo del mundo para estarlo.
 
Como complemento final, ese bolso marrón chocolate regalo de cumpleaños de mi hermana ¡ole el arte!, de la firma esa que tanto me gusta por la uve doble... "W".
 
 
 
Llegué en punto, las 5... una hora muy taurina... ¡Pero cómo se puede estar tan guapo!... estaba en la barra, con la mirada fija en el móvil... me acerqué por detrás, sin que me viese y susurré en su oído: ¿quién es el más guapo, el más alto y el que mejor baila?
 
Yo... por supuesto yo... y estuve dos horas escuchando cómo hablaba primero de él, luego de él... y para terminar acabó hablando de él... que pensaba dejar a su pareja, que tenía a todos en contra, a su ex, a sus 4 hijos, al ex de su pareja, a los dos hijos pequeños de ella... pero claro... como muchos hombres él es un poco mono, que no suelta una rama si no tiene agarrada otra... y yo pensé... ¡a la mía te vas a agarrar tú con los cuernos!... Son cosas que pienso, pero mantuve el tipo divinamente, muy fina yo, diciéndole que estaba segura de que el día que menos lo esperase se enamoraría, etc...
¡Pues es que me encantaría enamorarme... !, ¿Cómo te vas a enamorar tú de nadie narcisillo, si ya estás enamorado de tí mismo?
 
Vive Dios que se fijó en el bolso, diciendo: "menudo bolso llevas"... a lo que yo respondí... un regalo cariñoso Amor... ya sabes que estoy toreando en otras plazas... (jdt)
 
¡Ay!, ¡cómo necesitaba una ración de esto!, total que me fuí a casa de subidón total, con dos gin tonics en el cuerpo y ¡dejando que pagara él!
 
como dice mi querido amigo Wolffo, cuando eres buena eres divina, pero cuando eres mala... eres mucho mejor.
 
Feliz año nuevo a todo el que pase por aquí.