Sí, estuve de funeral… murió la madre del guapetón, yo ni la conocía y como recibí un mail de refilón en el que se me indicaba la fecha y la hora del mismo, (lo mandó a toda su lista de correo), contesté educadamente que si no me lo impedía ninguna obligación, le acompañaría en ese duro momento… a lo que no pudo replicar nada. No es que yo sea masoquista, lo que quiero es ser sincera cuando escribo, así que confieso que ardía en deseos de cotillear a muerte (bien traído), a su nueva pareja, no eran ganas de hacerme daño a mí misma, es algo que tengo superado, (o igual no lo tengo tan superado) era curiosidad morbosa a saco, es esa pregunta de: ¿qué tiene ella que no tuviese yo? Y ese deseo irrefrenable de: “¡Por Dios que sea fea, fea, fea… ¡”
Así se va a un funeral
Primera cuestión: ¿Qué me pongo?, hacía aún fresquito así que decidí un total black básico y elegante, vestido negro básico Zara,
blazer corto cruzado Angel Shlessher que debe tener unos ocho años por lo menos, medias semi tupidas negras y estiletos de Latouche también en negro claro está, imprescindible gafas de sol grandes también negras, en este caso opté por las cuadradas de Loewe, con su detalle de pespunte blanco en las varillas, y bolso negro de Lupo, vamos que yo iba como si fuese al entierro de la mismísima Reina de Inglaterra… no así iban “otras”… y sigo contando; había quedado con mi amiga Rebeca que acababa de llegar de Londres a pasar unos días, ella vive allí desde que se divorció, se marchó con otro y decidió poner agua de por medio.
Rebeca: “¿Quedamos allí? Yo voy desde una comida que tengo con Juan y Sonia”
Yo: “De acuerdo, yo voy directamente desde el despacho, aunque antes tengo que pasar por casa a cambiarme, no puedo pasar un viernes vestida de luto riguroso…”
¿A cambiarme? Y a repasar el maquillaje, perfumarme… vamos, ¡a ir perfecta!
El guapo me vió desde lejos, yo le vi cuando ya lo tenía encima, porque se me había girado una lentilla y veía más bien poco, estaba en la puerta de la iglesia en un corrillo de gente que yo escrutaba tratando de averiguar quién era “ella” se acercó galantemente a saludarme y a darme un abrazo y las gracias por acudir… y Rebeca sin aparecer…
La gente comenzó a entrar en la iglesia, cuando de el corrillo salió una mujer corriendo en busca del guapetón como si perdiese algo a agarrarle de la mano… era “ella” ya estaba claro, y su gesto decía: ¡ES MIO, MIO, MIO!, a ver lo que te dura, guapa, pensé yo... pero ¿cómo se puede ir al entierro de tu suegra con un abrigo de Desigual? Sí, de acuerdo que tenía fondo negro, pero estaba lleno de parches de colores por todas partes! ¡Que vas al funeral de tu suegra! No al funeral de los payasos de la tele! He visto a gente más elegantemente vestida en el entierro de la sardina.
Me enseñaron que un signo de respeto a la persona fallecida o sus familiares es acudir correctamente vestido, sin estridencias, sin colorines, se acepta el gris, incluso el blanco, pero no se aceptan las lentejuelas, ni las transparencias, a no ser que seas tú la viuda, quieras hacer notar que te has quedado en la gloria y con todo su dinero, y ¡estés buenísima de la muerte!
Ahora la gente va a los funerales vestida de cualquier manera... tanto señores como señoras, vaqueros, camisetas de tirantes, camisas de manga corta, colorines...
Y Rebeca seguía sin aparecer... me quedé rezagada para quedarme en la iglesia al final así y de paso cotillear a todo el cortejo, a los pocos minutos de empezar el funeral aparece Rebeca, se acerca hasta mi banco por el lateral y me susurra al oído: "Ya estoy aquí!" hija, que se me ha alargado la comida más de la cuenta... ¡Hip! sí, era una hipada en toda regla... Rebeca... ¿Qué has bebido?, nada nena... unos gin tonics que han caído en la sobremesa... ¿cuántos? calculo que unos cuatro... estábamos tan divertidos y relajados... jajajajaja... ¡anda y no seas tan estrecha!
Lo que está dando de sí la muerta ¿no? ¡que Dios la tenga en su Gloria...! pero nena el juego que nos va a dar para cotillear a la nueva, a la ex mujer a los cuatro hijos... eso sin pensar que se presente en cualquier momento alguna que otra amante más además de tí y monte el pollo!
Rebeca... yo no era su amante...
¡Sí que lo eras!, sino, ¿de qué te iba a tener escondida? ¡Uy! está el confesionario con luz encendida y cura dentro... ¿tú crees que este cura me perdonará los pecados? ¿o necesitaré un obispo?
¡Joder Rebeca! ¡vienes borracha!
Sólo un poco... anda cariño, si quieres me voy al confesionario que está abierto que seguro que el cura es más comprensivo que tú!, por cierto, estás muy guapa jodía... ¡al guapetón siempre le gustó verte así de elegante!
Ay!, tengo el cielo ganado...
Terminó el funeral, esperamos a ver salir a todo el mundo y salimos por el pasillo lateral, yo rogando que entre tanto pésame pudiésemos zafarnos sin despedida, pero no iba a ser así... a la salida de la iglesia, caballerosamente se acercó y volvió a abrazarme delante de la nueva como si me adorase, dándonos las gracias por haber acudido... osea... ¿se estaba pavoneando?
¡Ya lo sé, soy perversa... !
¡No cariño, no lo eres!, sólo eres una mujer... curiosa, y por si te sirve de consuelo... ¡tú eres mucho más guapa que ella! ¿Una cenita de amigas y un par de gintonics más?, anda tonta, ¡que es viernes!
Pues... venga!
Y colorín colorado... ¡esta historia ya sí que se ha acabado!



8 comentarios:
Ana. Eres única.
Lo que me pude reir.
La historia es buena de principio a fin y si estabas tan guapa como yo te imagino - estoy segura de que sí- el guapetón se estará tirando de los pelos y preguntándose cómo diablos pudo cambiar a una señora " comme il faut" por una mujer tan vulgar como para llevar un abrigo de desigual al funeral de su suegra.
Si es que los hombres son como niños y no saben lo que hacen.
Voy a hacerte una confidencia. Yo, en tu caso, hubiera hecho excactamente lo mismo. Y luego celebraría con Rebeca lo que le dolió verte tan bien sin necesidad de estar a su lado.
Hay que tener clase hasta para ir de funeral.
Besos
Libertad de opinión, me gusta este tipo de blogs...inspiran mi mente que es tan importante como que me inspiren en moda jaja. Te visitare asiduamente me gusta la libertad de expresión sin faltar a nadie. Un saludo
Curra:
Gracias por tu comentario tan halagador y por la confesión de que hubieses hecho lo mismo, estoy de acuerdo contigo en que hay que tener clase para todo, hasta para morirse! Y gracias por tus respuestas a mis comentarios en tu blog, opino igualmente que eres una mujer comme il faut!
Besos
Omaira:
Ya me di yo también una vuelta por tu blog, interesante, me la seguiré dando!
Bienvenida y gracias por el comentario, me resulta agradable saberme inspiradora de mentes.
Tú me has inspirado un recuerdo de una anécdota que me contó una amiga sobre una tía suya que vivía en un pequeño pueblito del este de España, en las tardes de verano sacaban las vecinas las sillas a la puerta y andaban en sus primores y de charleta, a la fresca como se llama, el caso es que en la charla desollaban a todo el pueblo, vamos que no quedaba títere con cabeza... y cuando llegaba la hora de retirarse a los "adentros" la tía de mi amíga decía siempre: "¡Qué bien lo hemos pasao, sin meternos con nadie!"
Saludos para ti
Vuelve!
Me encanta el nuevo diseño, brutal!!! Estoy por aquí de nuevo ehh, un besooo!!!!! http://universovarietes.blogspot.com.es/2013/09/mi-rentree-con-chistera-y-lo-loco.html
Bienvenido de nuevo Alvaro!
Un beso!
Ay como me gusta el humor! tengo que felicitarte porque no todo el mundo sabe hacer "borrón y cuenta nueva" con tanto estilo. Besos. Inma.
Me parto!!!
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