Me llamó el guapo desalmado... ¡vamos a vernos antes de que termine el año!, desde abril no te veo y tenemos muchas cosas que contarnos... ponernos al día de nuestras vidas, etc...
Claro, claro... ¡ya hago yo hueco como sea!, en cuanto pueda zafarme de la última reunión del día... a las 5 en ese sitio tan molón de la calle Alcalá... (ah¡ sí... ese en el que me decías lo que me brillaban los ojos, la sonrisa tan bonita que tengo y lo divino que llevo siempre el pelo, ¡cabrón!, ese sitio en el que no me hablabas de que planeabas tu vida muy al márgen de la mía, pero mientras tanto planificabas un fin de semana de eskí conmigo)...
Sí, lo reconozco, soy rencorosa mientras me dura... y esta vez me ha durado tiempo.
Sí, lo sé... no hay peor veneno que el rencor dentro del alma... ni peor deseo que el de venganza... pero también soy humana, y muy de "tocar" como Santo Tomás... así que tenía que comprobar por mí misma que ya no me sangraba el corazón al verlo y que las mariposas del estómago se habían convertido en capullos en su honor.
Abrí el armario de par en par... y debí probarme la mitad... ¿vestido negro?, no... demasiado serio... ¿el traje de chaqueta verde?, no, me lo conoce... ¡aichssss qué desesperación!, esto me hace gorda, esto me hace la pierna corta... con esto... no me veo hoy!!
Mi alma debió intuir que saldría por la puerta de chiqueros un Victorino porque elegí un terno azul pavo real, un pantalón pitillo con cremalleras, una blusa beige y una chaqueta de punto cruzada del mismo color del pantalón, lo adorné con un precioso broche de plata y piedras rojas comprado en el mercado de la plata de Santiago de Chile, mis eternas pulseras de hilos y... por supuesto como momento final me calcé mi corona particular... unos botines azul noche... (obsérvese que por dentro son rojos, jejeje)
Una última miradita al espejo, mi perfume de siempre y... de esos días que te ves "mona"... no podía ser menos, porque me tomé todo el tiempo del mundo para estarlo.
Como complemento final, ese bolso marrón chocolate regalo de cumpleaños de mi hermana ¡ole el arte!, de la firma esa que tanto me gusta por la uve doble... "W".
Llegué en punto, las 5... una hora muy taurina... ¡Pero cómo se puede estar tan guapo!... estaba en la barra, con la mirada fija en el móvil... me acerqué por detrás, sin que me viese y susurré en su oído: ¿quién es el más guapo, el más alto y el que mejor baila?
Yo... por supuesto yo... y estuve dos horas escuchando cómo hablaba primero de él, luego de él... y para terminar acabó hablando de él... que pensaba dejar a su pareja, que tenía a todos en contra, a su ex, a sus 4 hijos, al ex de su pareja, a los dos hijos pequeños de ella... pero claro... como muchos hombres él es un poco mono, que no suelta una rama si no tiene agarrada otra... y yo pensé... ¡a la mía te vas a agarrar tú con los cuernos!... Son cosas que pienso, pero mantuve el tipo divinamente, muy fina yo, diciéndole que estaba segura de que el día que menos lo esperase se enamoraría, etc...
¡Pues es que me encantaría enamorarme... !, ¿Cómo te vas a enamorar tú de nadie narcisillo, si ya estás enamorado de tí mismo?
Vive Dios que se fijó en el bolso, diciendo: "menudo bolso llevas"... a lo que yo respondí... un regalo cariñoso Amor... ya sabes que estoy toreando en otras plazas... (jdt)
¡Ay!, ¡cómo necesitaba una ración de esto!, total que me fuí a casa de subidón total, con dos gin tonics en el cuerpo y ¡dejando que pagara él!
como dice mi querido amigo Wolffo, cuando eres buena eres divina, pero cuando eres mala... eres mucho mejor.
Feliz año nuevo a todo el que pase por aquí.


