ya... pero... ¡son un chollo!
¡No puedes permitírtelo! ¡recuerda los amortiguadores del coche!
¡Sí puedo!
¿Sólo los amortiguadores? podría recitar una lista eterna de cosas que tienen preferencia mientras no cambien los tiempos... pero es que tú, mi querido Juan... no lo entiendes, te lo explicaré.
Me he dado un baño, simplemente voy a ir a cenar a casa de unos amigos pero me preparo con el mismo cuidado que si fuese a un gran evento, crema de Malone, de pera inglesa... (benditas sean las amigas con gracia para regalar!), ¡qué bien huele!
Me pongo una hidratante en la cara, un poco de colorete, rimmel y brillo en los labios... (esto parece una canción de ella baila sola), me visto despacio, de manera informal, unos vaqueros pitillo y una blusa, llevo un cinturón de piel negra con hebilla grande, ni se si se lleva, tiene mil años!
Y entonces llega el momento... me siento en el sillón de mi dormitorio, abro la caja, miro el papel de seda, lo aparto con cuidado... ¡allí están! me los calzo, ¡son perfectos!... y me yergo sobre ellos como una auténtica reina, miro el mundo desde esos tacones y mi percepción es diferente... ¡para mí son la gran chispa! puedo girar coquetamente el tacón, apoyar sobre las puntas...
¡¡Juan son maravillosos!!,
¡ya veo que te gustan!, sí, son como una corona... no me los pongo en la cabeza porque me quedan mejor en los pies!
¡Ahora ya puedo llamarte víbora!
¿y yo a tí?... creo que te seguiré llamando mi mejor amigo gay.
Fullanna


4 comentarios:
Jajaja muy buen post!! Un beso. http://universovarietes.blogspot.com.es/2012/12/manzanares-al-desnudo.html?m=1
Gracias por la visita Álvaro! y por el comentario!, aichs... que se me había olvidado decir que los zapatos y el bolso son de Lodi, me tengo que acordar de decir estas cosas.
Besos
Anna me ha encantado tu entrada, me parece super divertida y real como la vida misma.
Los amigos gays son una delicia, pero de vez en cuando hay que ponerlos a raya porque tienen sus particularidades.
No entender que perfumada, vestida como una princesa y subida en unos tacones, una se siente por encima de la realidad, forma parte de esas peculiaridades que cualquier mujer presumida reconocería al vuelo. Seguro que estabas guapísima y que todos te lo notaron en la cena.
Y los amortiguadores los acabarás cambiando porque no te queda otra y el dinero aparecerá seguro, pero mientras tú serás la reina del mundo subida en tus nuevos zapatos.
Yo tampoco pongo nunca las marcas de lo que saco, pero en mi caso es adrede, no tengo por qué hacer publicidad gratuita a alguien que ni siquiera conozco.
Un abrazo guapísima
Gracias Curra por tu comentario
Besos y Feliz Año Nuevo!
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