Cuando se trata de meter la pata, suelo hacerlo sin medias tintas, a lo grande… de una forma que es prácticamente imposible recuperar, siempre lo cuento diciendo que es como tratar de meter la pasta de dientes de nuevo en el tubo cuando la has sacado toda: ¡imposible!
Hice mi propuesta para esa empresa y resultó acertada,
detrás de un envite como ese hay muchas horas de trabajo y de discurrir, que no
es lo mismo que escurrir, jajajajaja ya sea el trapo o el bulto. ¡Que me voy por
las ramas! ¡Al lío! Mi propuesta fue sorpresivamente aceptada, así que tocaba
hacer la presentación en ¡París! En esa reunión yo mantuve el tipo de lo más
altivo, yo soy una simuladora profesional y aunque hiciese años que no
practicaba francés, siempre confío en mí y en los rincones de mi cerebro, que
nunca dejan de sorprenderme, llamé a Gerard:
Yo: “Gerard, ¡Necesito un refresco de francés urgentemente
para una presentación en París!
Gerard: ¿On a combien de temps?
Yo: ¿Qué?... ah! Dix jours!
Gerar: Mais c´est imposible! Mon dieu! Toi et tes affaires! Toujour comme ça!
Yo: Oh! Gens du nord!
Gerard es muy protestón, pero accedió, a cambio de una cena
pantagruélica en la que le cocinase un rape para ocho y se comiese él solito…
nada es gratis.
Y volé a París, repasando por el camino 18 listas de
vocabulario actual sobre negocios, no era tan difícil, en Francia han adoptado exactamente
las mismas fórmulas que en España, osea se habla de joint venture, store check…
y todos esos anglicismos y neologismos introducidos en nuestro idioma para el
mundo de los negocios… algunas veces he oído hablar a determinadas personas
utilizando todos esos términos en la conversación y se me han puesto los ojos
como platos… seguidamente yo preguntaba: ¿Yale o Stanford?, ¿qué?, sí que si el
master lo hiciste en alguno de los dos sitios?, cuando hago ese tipo de
preguntas en general me miran con desconfianza… no sé porqué será… jejejejeje
Cuando colaboro con alguna empresa, suelo hacer un guiño de
color en mi ropa que tenga que ver con la misma, así que en esta ocasión yo
lucía más o menos como en la foto con una bonita americana roja, blusa beige y
pantalón negro, a eso le añades unos zapatos de tacón negros, el bolso grande a
juego, unos cuantos complementos sin exagerar y ya te has vestido de parisina
ocupada en diferentes affaires.
La reunión no fue como se esperaba, yo la había preparado a
conciencia, y cuando llegó mi parte lo tenía claro, pero no contaba con que estuviese
el director general de la misma, se suponía que estaba de viaje pero se plantó
allí, esperaba que no se dirigiese a mí en ningún momento, no tenía que hacerlo,
se lo habíamos presentado todo muy masticadito, la adaptación a nuestra
legislación, se había informado de los permisos pertinentes que requerían esta
división… todo estaba más que previsto… entonces este señor se me queda mirando
y me pregunta: “en espagnol c´est la même chose ècouter et entendre?” (en
español escuchar, oír y entender es diferente?), Oui Monsieur, c´est pas la
mème chose en espagnol (Sí señor, en español también es igual), Donc, nous
pourrons appeller la división en Espagne “ENTENDRE”?... ejem Monsieur… (a ver
cómo explico yo esto…) y se me vinieron a la mente mis amigos gays, mi primo
Fernando, todo el barrio de Chueca, el día del orgullo gay, las carrozas, las
serpentinas, las plumas y hasta la alcaldesa de Madrid…
“Non Monsieur, on ne peut pas l´appeller “entender”…
¿pourquoi?... ( ya ya me paso definitivamente al español) porque no
señor, porque en español “entender” además de significar lo que significa,
también se utiliza para preguntar si alguien es gay con la frase de: “¿tú
entiendes?” y si llamamos a la división así, va a haber cachondeo en España por
los siglos de los siglos, ¡amén!... noto en todos los presentes un silencio
sepulcral… y pienso… en mi francés retomado me he debido explicar fatal, porque
nadie comenta nada y todo el mundo mira su carpeta en la mesa… ¡ni de coña! Me había
explicado meridianamente bien… ¿dónde estaba el truco?, me enteré al finalizar
la reunión delante de un café cuando me dijeron: “Quel courage! Très bizarre!
Felicitations!... “
Yo pálida… ¿quién era el más de lo más de todos los gays?...
adivina adivinanza…
A pesar de todo y/o tal vez por eso mismo, se quedaron
conmigo durante una temporada… ¡ y yo regalé la americana roja para olvidar ese
día!
¡Aichs… las cosas que me pasan!




2 comentarios:
Bravo, FullAnnete (¿FullAnette?).
¿Esto se refiere a tu época de tchin-tchinera?
Nostalgia, al leeerte, appetite appeal, ganas de verte.
Muchos besos.
jajajaja Yorch, FullAnnete podríamos traducirlo como fulanita?, no sé, tú tienes al final la culpa de este nick! Gracias guapo por leerme, besos! Y sí... aunque acabaré igual tocando los chinchines en La India
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